¿Qué es exactamente el Dihexa (PNB-0408)?
El Dihexa, también identificado con el código de desarrollo PNB-0408, es un peptidomimético derivado de la angiotensina IV (AngIV). Su nombre químico completo es N-hexanoil-Tyr-Ile-(6)-aminohexanoil amida, y el apodo 'dihexa' procede justamente de las dos cadenas hexánicas que flanquean el núcleo dipeptídico Tyr-Ile. Con una masa molecular de 504,66 g/mol y fórmula C₂₇H₄₄N₄O₅, no es un péptido clásico de cadena larga sino una molécula pequeña construida sobre un esqueleto peptídico muy recortado.
Su origen está en un programa académico de Washington State University dedicado al sistema cerebral de la angiotensina IV y a su diana la aminopeptidasa regulada por insulina (IRAP), explorada durante décadas como posible palanca sobre la memoria. La angiotensina IV es un hexapéptido con dos problemas farmacológicos evidentes: se degrada muy rápido y atraviesa mal la barrera hematoencefálica. La estrategia química fue reducir el número de enlaces de hidrógeno y aumentar la lipofilia del compuesto, y de esa serie de modificaciones salió el Dihexa, descrito por sus autores como un análogo metabólicamente estabilizado y activo por vía oral en roedores.
Conviene situar bien el personaje: el Dihexa nunca fue un medicamento. Los derechos de la familia química pasaron a una empresa biotecnológica estadounidense (M3 Biotechnology, después Athira Pharma), pero la molécula que llegó a ensayos clínicos no fue el Dihexa, sino un compuesto posterior del mismo programa. El Dihexa en sí quedó como herramienta de investigación, y es en ese limbo donde lo encontró la comunidad de nootrópicos.
Esa doble vida explica la confusión habitual. Cuando alguien busca Dihexa suele encontrar una mezcla de literatura académica de los años 2011 a 2015, descripciones de catálogo de proveedores de reactivos y relatos de foros. Esta guía intenta separar las tres capas. Si le interesa el panorama general de péptidos estudiados para cognición, el artículo sobre los mejores péptidos para el cerebro y la función cognitiva ofrece el contexto comparativo; aquí profundizamos solo en el Dihexa.
Aviso: este contenido tiene finalidad exclusivamente educativa. El Dihexa no está autorizado como medicamento ni como suplemento en ninguna jurisdicción conocida. Consulte siempre a un profesional sanitario antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud.
¿Cómo se supone que funciona el Dihexa a nivel molecular?
La hipótesis mecanística dominante sobre el Dihexa no tiene que ver con la angiotensina, a pesar de su origen. Según los trabajos del grupo que lo desarrolló, el compuesto actúa sobre el sistema del factor de crecimiento de hepatocitos (HGF) y su receptor tirosina quinasa c-Met. El modelo propuesto es que el Dihexa se une directamente al HGF y modifica su capacidad de dimerizar, favoreciendo la activación de c-Met en presencia de concentraciones subumbral de HGF. En otras palabras, no sería un agonista propio del receptor sino un modulador positivo de un sistema de señalización ya existente.
El HGF/c-Met es una vía legítima y bien documentada en el sistema nervioso: participa en la supervivencia neuronal, el crecimiento de dendritas y la plasticidad sináptica, y ha sido propuesta de forma independiente como diana en enfermedades neurodegenerativas. Una revisión de 2015 en el Journal of Alzheimer's Disease firmada por los propios desarrolladores del Dihexa presentó este sistema como una diana descuidada en la enfermedad de Alzheimer, y una revisión posterior de 2023, firmada por investigadores vinculados a la industria, defendió el concepto de los moduladores positivos de HGF/MET de molécula pequeña como clase terapéutica.
Los números concretos que circulan sobre el Dihexa requieren cautela. Las publicaciones originales describieron una unión al HGF de muy alta afinidad, con una constante de disociación del orden picomolar (Kd en torno a 65 pM), y actividad sinaptogénica a concentraciones también picomolares en cultivos de hipocampo. Esas cifras proceden de artículos que hoy están retractados o llevan avisos de preocupación, y no han sido replicadas de forma independiente. Deben tratarse como no confirmadas, no como parámetros establecidos.
Hay además una tensión interna en la literatura que rara vez se menciona en los foros. El artículo de 2012 que presentó la familia química describía a estos análogos como inhibidores de la dimerización del HGF, capaces de bloquear la señalización dependiente de HGF a concentraciones bajísimas, mientras que los trabajos posteriores presentaron al Dihexa como potenciador de la misma vía. Una explicación posible es una relación concentración-respuesta no lineal, en la que el mismo compuesto estabiliza o impide dímeros funcionales según la concentración. Es una hipótesis razonable, pero sigue siendo una hipótesis.
Por último, aguas abajo se ha propuesto la vía PI3K/AKT como mediadora de los efectos observados. Un estudio independiente de 2021 en ratones APP/PS1 describió activación de esta cascada tras la administración de Dihexa, y la reversión de parte de los efectos con un inhibidor de PI3K. Es, hasta la fecha, la señal mecanística más sólida que no procede del laboratorio de origen.
¿Qué muestran realmente los estudios sobre el Dihexa?
La respuesta corta: resultados prometedores en animales y células, nada en personas. Toda la evidencia publicada sobre el Dihexa es preclínica, y conviene conocer su estructura para no sobreinterpretarla.
El trabajo de referencia es el artículo de McCoy y colaboradores publicado en el Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics en 2013, que evaluó análogos estabilizados de la angiotensina IV como agentes procognitivos. En él se describe el Dihexa como un compuesto activo por vía oral, permeable a la barrera hematoencefálica y con actividad antidemencia en dos modelos clásicos de rata: el deterioro de memoria inducido por escopolamina y el déficit asociado al envejecimiento. El mismo artículo atribuye al compuesto una marcada actividad sinaptogénica. Este artículo lleva un aviso de preocupación publicado en 2021, detalle que trataremos en la sección siguiente y que condiciona la lectura de todas sus cifras.
El segundo pilar histórico fue el artículo de 2014 que vinculaba los efectos procognitivos y sinaptogénicos de los péptidos derivados de la AngIV a la activación del sistema HGF/c-Met, usando antagonistas del HGF y silenciamiento de c-Met para demostrar dependencia de la vía. Ese artículo fue retractado en 2025, de modo que su contenido ya no puede citarse como evidencia válida.
La aportación más útil para un lector de 2026 es un estudio independiente publicado en Brain Sciences en 2021 por un grupo de Nanjing. Trabajando con ratones transgénicos APP/PS1, un modelo habitual de patología amiloide, los autores describieron que el Dihexa mejoró el aprendizaje espacial en el laberinto acuático de Morris, aumentó la celularidad neuronal visible en tinción de Nissl y la expresión de sinaptofisina (SYP), un marcador presináptico, y activó la vía PI3K/AKT. El inhibidor de PI3K wortmanina revirtió de forma significativa los efectos antiinflamatorios y antiapoptóticos observados. Es un estudio en animales, con muestras pequeñas y un modelo que no reproduce la enfermedad de Alzheimer humana, pero tiene el valor de venir de un laboratorio sin relación con el programa original.
Lo que no existe es igual de informativo que lo que existe: no hay estudios de toxicología crónica publicados, ni datos de farmacocinética humana, ni estudios de carcinogenicidad, ni ningún trabajo que haya reproducido los efectos cognitivos del Dihexa en primates. El salto desde una espina dendrítica en cultivo hasta la memoria de una persona es, en términos de evidencia, enorme.
¿Por qué parte de la literatura fundacional del Dihexa está retractada?
Esta es la parte de la historia del Dihexa que casi nunca aparece en los foros, y es imprescindible para juzgar la solidez de la evidencia. En septiembre de 2021, el Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics publicó avisos de preocupación (notices of concern) sobre varios artículos del grupo que desarrolló el Dihexa, entre ellos el artículo de McCoy de 2013 sobre los análogos procognitivos de la angiotensina IV y el artículo de Benoist de 2014 sobre la dependencia del sistema HGF/c-Met.
Un aviso de preocupación es una señal editorial intermedia: la revista comunica a los lectores que existen dudas sobre la fiabilidad de parte del contenido, normalmente sobre la integridad de las imágenes o de los datos, mientras se completa una investigación. En este caso el proceso terminó en retractaciones. En 2025 la misma revista publicó notas de retractación para dos artículos de la serie: el de 2012 sobre el desarrollo de análogos de la angiotensina IV como moduladores de HGF/Met y el de 2014 sobre los efectos procognitivos y sinaptogénicos.
El contexto es público y fue cubierto por la prensa científica especializada: los artículos afectados estaban coescritos por los desarrolladores académicos del compuesto y por quien después fue consejera delegada de la empresa biotecnológica que licenció la familia química, cargo que abandonó en 2021 tras una investigación sobre imágenes alteradas en publicaciones y en su tesis doctoral. Retraction Watch documentó los avisos de preocupación en septiembre de 2021.
¿Qué implica esto en términos prácticos? No implica que el Dihexa 'no funcione'. Una retractación invalida la fiabilidad de los datos presentados, no demuestra lo contrario de lo que afirmaban. Pero sí significa que la cadena de evidencia que popularizó al Dihexa como un compuesto sinaptogénico de potencia extraordinaria se apoya en buena parte en artículos que la propia literatura ha retirado o marcado. Un compuesto cuyos resultados clave no han sido replicados de forma independiente y cuyas publicaciones fundacionales han sido retractadas se encuentra, en términos de evidencia, mucho más atrás de lo que sugiere su reputación.
Para el lector esto se traduce en una regla sencilla: cualquier cifra concreta sobre el Dihexa (afinidad, potencia, magnitud del efecto cognitivo, actividad oral) debe tratarse como una afirmación pendiente de confirmación, no como un hecho establecido.
¿Existen ensayos clínicos en humanos con Dihexa?
No. No existe ningún ensayo clínico publicado del Dihexa en seres humanos, ni de eficacia ni de seguridad, y una búsqueda del término en el registro ClinicalTrials.gov no devuelve estudios registrados. Esto significa que no se conoce su perfil de efectos adversos en personas, ni su farmacocinética, ni su dosis tolerable, ni sus interacciones. No se trata de datos escasos: se trata de ausencia total de datos clínicos.
La aproximación más cercana a evidencia humana viene de un compuesto distinto surgido del mismo programa de investigación: el fosgonimetón (ATH-1017), desarrollado por Athira Pharma como modulador positivo de molécula pequeña del sistema HGF/MET. Ese compuesto sí llegó a la clínica, y su recorrido es instructivo.
El ensayo de fase 2/3 LIFT-AD evaluó el fosgonimetón frente a placebo en personas con enfermedad de Alzheimer de leve a moderada. Según la publicación de Porsteinsson y colaboradores en Journal of Alzheimer's Disease Reports (2025), el análisis primario incluyó 287 participantes aleatorizados 1:1 a fosgonimetón subcutáneo diario o placebo durante 26 semanas. El criterio principal era una prueba estadística global que combinaba la escala cognitiva ADAS-Cog11 y la escala funcional ADCS-ADL23. El resultado fue negativo: la diferencia entre grupos en la prueba global fue de -0,08 (p = 0,70) y la diferencia en ADAS-Cog11 fue de -0,70 (p = 0,35). Ni el criterio principal ni los secundarios clave alcanzaron significación estadística. En cuanto a tolerabilidad, un 14,2 % de los participantes del grupo activo interrumpió el tratamiento por efectos adversos frente al 4,6 % con placebo, principalmente por reacciones en el lugar de inyección.
Hay que ser precisos con lo que este resultado dice y lo que no dice. El fosgonimetón no es Dihexa: son moléculas distintas, con vías de administración distintas y poblaciones distintas. Un ensayo negativo con un compuesto no refuta a otro. Pero sí ofrece la primera prueba de concepto clínica de la idea general de modular positivamente el sistema HGF/MET para mejorar la cognición en una enfermedad neurodegenerativa, y esa prueba no fue favorable. Quien use el razonamiento 'el mecanismo es prometedor' para justificar el Dihexa debería incorporar también este dato.
En resumen: cero evidencia humana directa sobre el Dihexa, y la evidencia humana indirecta disponible sobre su mecanismo es negativa en el único contexto clínico en que se ha probado.
¿Por qué circula el Dihexa en el mundo nootrópico?
La popularidad del Dihexa en los círculos de nootrópicos se explica por una combinación de tres factores, ninguno de los cuales es evidencia clínica.
El primero es la magnitud de las cifras preclínicas. Cuando un artículo describe actividad sinaptogénica a concentraciones picomolares, la comparación implícita con cualquier suplemento convencional resulta espectacular, y de ahí nacieron afirmaciones de foro del tipo 'el nootrópico más potente jamás descrito'. Esa extrapolación confunde potencia farmacológica in vitro con beneficio funcional en una persona sana: son dimensiones distintas, y la potencia alta no predice ni eficacia ni seguridad.
El segundo es la actividad oral reportada. Casi todos los péptidos de interés cognitivo requieren vía inyectable o intranasal. Que los artículos originales describieran al Dihexa como activo por vía oral y permeable a la barrera hematoencefálica lo convirtió en un candidato atractivo para la autoexperimentación. Esa propiedad procede, de nuevo, de literatura con aviso de preocupación.
El tercero es la disponibilidad en el mercado gris. El Dihexa se vende como reactivo de investigación, con etiquetas de 'solo para uso en investigación' que no implican ningún control de calidad farmacéutico. Esto plantea problemas concretos que son independientes de la farmacología del compuesto:
- Identidad y pureza inciertas: sin certificados de análisis independientes y verificables, no hay garantía de que el vial contenga lo que indica la etiqueta, ni en qué proporción.
- Impurezas y disolventes residuales: la síntesis de peptidomiméticos lipofílicos puede dejar subproductos no caracterizados.
- Ausencia de control de esterilidad y endotoxinas en productos no destinados a uso humano.
- Formulaciones caseras: la lipofilia del Dihexa complica su disolución, y los vehículos improvisados que circulan en foros no están caracterizados toxicológicamente.
A esto se añade un sesgo de información clásico: los relatos positivos se publican y los negativos o neutros rara vez se escriben, de modo que la impresión agregada de los foros es sistemáticamente más favorable que la realidad. Si le interesa cómo evaluar estos riesgos de forma general, nuestro artículo sobre la seguridad de los péptidos desarrolla el marco de análisis. Esta guía no incluye dosis ni protocolos de uso, y no lo hace por omisión: no existe ninguna dosis humana establecida del Dihexa que pudiera citarse de forma responsable.
¿Qué dudas de seguridad plantea la vía HGF/c-Met?
La pregunta sobre el cáncer y el Dihexa es legítima y merece una respuesta precisa, sin alarmismo y sin minimizar.
El hecho de partida es sólido: MET es un oncogén bien caracterizado. La revisión de Comoglio, Trusolino y Boccaccio publicada en Nature Reviews Cancer en 2018 describe cómo la vía MET inicia y sostiene la transformación neoplásica cuando está alterada genéticamente, favorece la supervivencia de células tumorales y la diseminación metastásica cuando se activa transcripcionalmente en respuesta a condiciones adversas del microambiente, y modula la capacidad clonogénica de las células madre tumorales. Por eso existen fármacos oncológicos dirigidos precisamente a inhibir MET. Una molécula cuyo mecanismo propuesto es potenciar la señalización HGF/c-Met actúa, conceptualmente, en dirección opuesta a esos fármacos.
El hecho que matiza el anterior también es importante: la activación fisiológica y transitoria de HGF/c-Met no equivale a oncogénesis. El HGF cumple funciones normales de reparación tisular, regeneración hepática, angiogénesis y plasticidad neuronal en tejidos sanos, y la biología del cáncer asociada a MET suele implicar amplificación génica, mutaciones activadoras o sobreexpresión sostenida. Un modulador positivo que solo amplifique señal en presencia de HGF endógeno no es automáticamente un carcinógeno.
El problema es que, en el caso del Dihexa, no hay datos para resolver la cuestión en ninguna dirección. No existen estudios de carcinogenicidad publicados, ni estudios de toxicología crónica, ni datos de exposición prolongada en animales, ni por supuesto vigilancia en humanos. En ausencia de esos datos, el riesgo oncológico teórico no puede descartarse ni cuantificarse. La misma lógica se aplica a otros efectos plausibles de una estimulación sostenida de la vía: procesos fibróticos y efectos angiogénicos están entre las preocupaciones razonables que la literatura sobre HGF deja abiertas.
La única información de seguridad humana relacionada con esta vía procede del programa clínico del fosgonimetón, y se refiere a un compuesto distinto, con una exposición controlada de 26 semanas y en una población con enfermedad de Alzheimer. En ese ensayo, los problemas de tolerabilidad más frecuentes fueron reacciones locales en el sitio de inyección. Extrapolar ese perfil al Dihexa en personas sanas y durante periodos indefinidos no está justificado.
Hay un grupo de situaciones en las que la cautela debería ser máxima por razones puramente mecanísticas: antecedentes personales de cáncer, cáncer activo o en seguimiento, lesiones premalignas conocidas, enfermedad hepática y embarazo o lactancia. En todos estos contextos, el perfil de riesgo de un modulador de una vía de crecimiento sin datos de seguridad es simplemente desconocido. Esta sección no es consejo médico: cualquier decisión debe discutirse con un profesional sanitario que conozca su historial.
¿Cuál es el estatus regulatorio y legal del Dihexa?
El Dihexa no está aprobado como medicamento por ninguna agencia reguladora. No cuenta con autorización de la FDA en Estados Unidos ni de la EMA en Europa, no tiene indicación terapéutica reconocida y no es un ingrediente autorizado en suplementos alimenticios en la Unión Europea, donde los compuestos de este tipo no cumplen el marco de nuevos alimentos ni el de complementos.
Su estatus práctico es el de sustancia química de investigación. Esto significa que se puede adquirir legalmente en muchos países para fines de laboratorio, con la etiqueta 'solo para uso en investigación', y que esa etiqueta implica exactamente lo que dice: el producto no ha sido fabricado, controlado ni documentado conforme a estándares aplicables a productos de uso humano. Vender un producto de investigación es legal en numerosas jurisdicciones; presentarlo como apto para consumo humano no lo es.
La legislación varía de forma considerable entre países. Algunos regulan con rigor la importación de compuestos farmacológicamente activos no autorizados, otros los consideran sustancias no reguladas, y en varios casos el estatus depende de la presentación comercial y de las afirmaciones de salud asociadas. Si le afecta esta cuestión, consulte la normativa vigente en su jurisdicción.
En el ámbito deportivo, los atletas sujetos a control antidopaje deben tener presente que la lista de la AMA incluye categorías amplias de factores de crecimiento y de moduladores de vías de crecimiento, y que la ausencia de un compuesto por su nombre propio no implica que esté permitido. Las cláusulas de sustancias con estructura o efecto biológico similar cubren compuestos no listados explícitamente. Un deportista profesional debería consultar a su federación o a una autoridad antidopaje antes de cualquier consideración.
Finalmente, un punto de transparencia editorial: esta guía no incluye enlaces de compra ni recomendaciones de proveedores de Dihexa, y no existe ninguna relación comercial detrás de su contenido. Se trata de un compuesto sin datos humanos cuya literatura fundacional está parcialmente retractada, y en ese escenario la información útil es la que describe el estado real de la evidencia.
¿Cómo se compara el Dihexa con otros péptidos estudiados para la cognición?
Situar el Dihexa junto a otros compuestos del mismo nicho ayuda a entender por qué su reputación va muy por delante de su evidencia. La diferencia no está tanto en los mecanismos propuestos como en el nivel de evidencia humana disponible.
| Compuesto | Mecanismo principal propuesto | Evidencia en humanos | Estatus |
|---|---|---|---|
| Dihexa (PNB-0408) | Modulación positiva de HGF/c-Met, sinaptogénesis | Ninguna publicada. Sin estudios registrados | Reactivo de investigación, no aprobado |
| Semax | Fragmento de ACTH, vía BDNF/NGF | Estudios clínicos mayoritariamente rusos, metodología heterogénea | Registrado en Rusia, no aprobado en UE ni EEUU |
| Selank | Análogo de tuftsina, modulación GABA y ansiolisis | Estudios clínicos rusos de tamaño limitado | Registrado en Rusia, no aprobado en UE ni EEUU |
| Cerebrolisina | Mezcla de péptidos de origen porcino, efecto neurotrófico | Ensayos aleatorizados y metaanálisis, con debate sobre magnitud y calidad | Autorizada en varios países, no en EEUU |
Varios de estos compuestos comparten con el Dihexa la condición de no estar aprobados en la Unión Europea ni en Estados Unidos, pero todos ellos cuentan con algún grado de experiencia clínica documentada. El Semax y el Selank disponen de literatura clínica rusa cuya calidad metodológica es discutible pero que al menos describe exposición humana. La cerebrolisina ha sido evaluada en ensayos aleatorizados y revisiones sistemáticas, con conclusiones objeto de debate. El Dihexa, en cambio, no tiene ni un caso publicado.
Esa es la asimetría relevante. En una jerarquía de evidencia, el Dihexa ocupa el escalón más bajo de este grupo precisamente por un motivo que suele interpretarse al revés: su ausencia de datos negativos se debe a que no se han generado datos, no a que haya superado pruebas. Para comparar de forma más amplia las opciones estudiadas en el terreno cognitivo, nuestra revisión de los péptidos para el cerebro y el rendimiento cognitivo organiza los candidatos por nivel de evidencia.
Un último apunte sobre la combinación de compuestos: no existe ningún estudio que haya evaluado el Dihexa junto a otros péptidos o nootrópicos, ni en animales ni en personas. Cualquier afirmación sobre sinergias en este terreno es especulación. Recuerde que este material es educativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Productos recomendados
Péptidos de investigación seleccionados por calidad y pureza:
GHK-Cu
Péptido anti-edad
Evalúa tus conocimientos
Quiz rápido · 6 preguntas
Peptide Lab: calculadora y tracker gratis
Calcula tu reconstitución, registra tus péptidos e inyecciones. Gratis, sin tarjeta.
Preguntas frecuentes sobre el Dihexa
¿El Dihexa está aprobado para uso humano?
¿Existe algún ensayo clínico publicado con Dihexa?
¿Por qué se dice que el Dihexa es el nootrópico más potente descrito?
¿Qué dosis de Dihexa se utiliza?
¿Puede el Dihexa aumentar el riesgo de cáncer?
¿Es cierto que el Dihexa es activo por vía oral?
¿Qué significa que un estudio sobre Dihexa esté retractado?
¿En qué se diferencia el Dihexa del Semax o la cerebrolisina?
Fuentes científicas
- McCoy AT, Benoist CC, Wright JW, Kawas LH, et al. (2013). Evaluation of metabolically stabilized angiotensin IV analogs as procognitive/antidementia agents (artículo con aviso de preocupación publicado en 2021). Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics 344(1):141-154.
- Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics (nota editorial) (2021). Notice of Concern: McCoy AT, Benoist CC, Wright JW, Kawas LH, et al. (2013) Evaluation of Metabolically Stabilized Angiotensin IV Analogs as Procognitive/Antidementia Agents. Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics.
- Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics (nota editorial) (2025). Retraction notice to The Procognitive and Synaptogenic Effects of Angiotensin IV-Derived Peptides Are Dependent on Activation of the Hepatocyte Growth Factor/c-Met System [J Pharmacol Exp Ther 351 (2014) 390-402]. Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics.
- Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics (nota editorial) (2025). Retraction notice to Development of Angiotensin IV Analogs as Hepatocyte Growth Factor/Met Modifiers [J Pharmacol Exp Ther 340 (2012) 539-548]. Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics.
- Sun X, Deng Y, Fu X, Wang S, Duan R, Zhang Y. (2021). AngIV-Analog Dihexa Rescues Cognitive Impairment and Recovers Memory in the APP/PS1 Mouse via the PI3K/AKT Signaling Pathway. Brain Sciences 11(11):1487.
- Wright JW, Harding JW. (2015). The Brain Hepatocyte Growth Factor/c-Met Receptor System: A New Target for the Treatment of Alzheimer's Disease. Journal of Alzheimer's Disease 45(4):985-1000.
- Hallberg M, Larhed M. (2020). From Angiotensin IV to Small Peptidemimetics Inhibiting Insulin-Regulated Aminopeptidase. Frontiers in Pharmacology 11:590855.
- Comoglio PM, Trusolino L, Boccaccio C. (2018). Known and novel roles of the MET oncogene in cancer: a coherent approach to targeted therapy. Nature Reviews Cancer 18(6):341-358.
- Porsteinsson AP, et al. (2025). Fosgonimeton in mild-to-moderate Alzheimer's disease (ensayo de fase 2/3 LIFT-AD). Journal of Alzheimer's Disease Reports.
- Moebius HJ, Church KJ. (2023). The Case for a Novel Therapeutic Approach to Dementia: Small Molecule Hepatocyte Growth Factor (HGF/MET) Positive Modulators. Journal of Alzheimer's Disease 92(1):1-12.
- Retraction Watch (2021). Four papers by Athira CEO earn expressions of concern. Retraction Watch.