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Amycretin
(zenagamtide)

Amycretin

Amycretin (denominación común internacional: zenagamtide; códigos de desarrollo NNC0487-0111 / NN9487)

≈7847 g/mol (aprox. 8 kDa) Masa molecular
C₃₄₃H₅₅₀N₉₄O₁₁₆ Fórmula molecular
En investigación clínica (fase 3). No aprobada por la FDA ni por la EMA. Situación de la investigación
Péptido unimolecular de 68 aminoácidos que contiene una fracción agonista del receptor de GLP-1 y una fracción agonista del receptor de amilina unidas por un conector de cuatro residuos de glicina y uno de glutamato; acilado con una cadena lateral de diácido C18 en la posición K37, estabilizado frente a la DPP-4 mediante ácido 2-aminoisobutírico (Aib) en la región N-terminal y amidado en el extremo C-terminal.
Amycretin Photo: Nishant Aneja

¿Qué es la amycretin y por qué se considera una molécula de primera clase?

La amycretin es un péptido en investigación desarrollado por Novo Nordisk para el control del peso corporal y, en programas separados, para la diabetes tipo 2. Su particularidad no está en la potencia que se le atribuye, sino en su diseño: se trata del primer agonista unimolecular capaz de activar simultáneamente el receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) y el receptor de amilina. Es decir, una sola cadena peptídica cumple las dos funciones, en lugar de administrar dos fármacos distintos en la misma inyección.

La molécula aparece en la literatura y en los registros de ensayos con varios nombres, lo que conviene aclarar de entrada. Amycretin es el nombre de desarrollo más utilizado y corresponde a los códigos NNC0487-0111 y NN9487. A medida que el compuesto ha avanzado hacia fases tardías se le ha asignado la denominación común internacional zenagamtide, por lo que las publicaciones más recientes pueden emplear ese término para referirse exactamente a la misma sustancia.

El interés científico por esta clase de compuestos procede de una observación repetida en la farmacología metabólica: las vías incretínica y amilinérgica reducen la ingesta por mecanismos que no se solapan por completo. Combinarlas ha sido el eje de la investigación de los últimos años, como se describe en nuestra guía sobre las incretinas de nueva generación. La amycretin lleva esa idea un paso más allá al integrar ambas actividades en una única entidad química.

Otro rasgo distintivo es que se investiga en dos formulaciones en paralelo: una subcutánea de administración semanal y una oral de administración diaria. Esto es poco habitual en un péptido de este tamaño, ya que la administración oral de moléculas peptídicas plantea retos considerables de estabilidad gástrica y de absorción intestinal.

Es importante situar el nivel de evidencia desde el principio. A fecha de octubre de 2026, la amycretin no está autorizada por la Food and Drug Administration, la Agencia Europea de Medicamentos ni ninguna otra agencia reguladora, y los únicos resultados revisados por pares disponibles proceden de ensayos de fase temprana. Este artículo tiene una finalidad educativa y no sustituye en ningún caso la consulta con un profesional sanitario.

¿Cómo actúa una sola molécula sobre los receptores de GLP-1 y de amilina?

El receptor de GLP-1 es el blanco de los fármacos incretínicos más conocidos. Su activación estimula la secreción de insulina de forma dependiente de la glucosa, frena la secreción de glucagón, retrasa el vaciamiento gástrico y, a través de circuitos en el hipotálamo y el tronco del encéfalo, aumenta la sensación de saciedad. Este es el mecanismo que comparte con la semaglutida y con el resto de la clase.

La amilina sigue una lógica distinta. Es una hormona de 37 aminoácidos que las células beta del páncreas cosecretan junto con la insulina después de las comidas. Actúa sobre complejos receptores formados por el receptor de calcitonina asociado a proteínas moduladoras de la actividad del receptor (RAMP), localizados de forma destacada en el área postrema y el núcleo del tracto solitario. Su señal fisiológica es la de saciación, es decir, la terminación de la comida en curso y la reducción del tamaño de la ingesta, más que la supresión general del apetito entre comidas.

El fundamento de la combinación es, por tanto, la complementariedad: dos entradas distintas hacia los mismos núcleos del rombencéfalo que regulan la ingesta, más el efecto incretínico sobre la glucosa. En modelos preclínicos, el trabajo publicado en eBioMedicine en 2025 describió reducciones del peso corporal dependientes de la dosis y mejoras de la disfunción metabólica en ratones y ratas, con efectos superiores a los de un agonista del receptor de GLP-1 en monoterapia a dosis equiparables. Conviene subrayar que se trata de datos en animales, que orientan la hipótesis pero no predicen de forma fiable la magnitud del efecto en personas.

El carácter unimolecular tiene ventajas prácticas evidentes. Una sola molécula implica un único perfil farmacocinético, una única pauta de escalada de dosis y una cadena de fabricación más simple que la de una coformulación de dos principios activos. También evita la necesidad de demostrar la compatibilidad y la estabilidad de dos péptidos en el mismo vial.

La contrapartida es igualmente clara y rara vez se menciona: con una molécula única no se pueden ajustar las dos actividades de forma independiente. Si un paciente tolera bien el componente amilinérgico pero mal el incretínico, no existe margen para modular uno sin modificar el otro. Un enfoque de dos moléculas como el de la cagrilintida combinada con semaglutida conserva, al menos en teoría, esa flexibilidad. Cuál de las dos estrategias resulta clínicamente superior es una cuestión abierta que solo los ensayos comparativos podrán responder.

¿Cuál es la estructura química de la amycretin?

La amycretin es un péptido de 68 aminoácidos con una fórmula molecular descrita como C₃₄₃H₅₅₀N₉₄O₁₁₆ y una masa molecular media de aproximadamente 7847 g/mol, es decir, en torno a 8 kDa. Para dar perspectiva, esto la sitúa muy por encima de los péptidos de investigación habituales, que rara vez superan los 5 kDa, y la coloca en el terreno de las proteínas pequeñas de diseño.

Su arquitectura es modular. La molécula contiene una fracción agonista del receptor de GLP-1 y una fracción agonista del receptor de amilina, unidas por un conector corto compuesto por cuatro residuos de glicina y un residuo de glutamato. Este tipo de conector flexible y poco voluminoso permite que cada dominio adopte la conformación necesaria para unirse a su receptor sin interferencia estérica del otro.

Para prolongar la permanencia en el organismo, la amycretin está acilada con una cadena lateral de diácido graso C18 en la posición K37. Esta estrategia, común en la farmacología peptídica moderna, favorece la unión reversible a la albúmina plasmática, lo que reduce el aclaramiento renal y la degradación, y es lo que hace viable una administración subcutánea semanal en lugar de diaria.

La molécula incorpora además dos modificaciones destinadas a resistir la degradación enzimática. En la porción N-terminal de la secuencia de GLP-1 se ha introducido el aminoácido no natural ácido 2-aminoisobutírico (Aib), que la estabiliza frente a la dipeptidil peptidasa 4 (DPP-4), la enzima que inactiva el GLP-1 endógeno en pocos minutos. El extremo C-terminal está amidado, una modificación que reduce la susceptibilidad a las carboxipeptidasas y que reproduce el estado natural de la amilina humana.

Estas características explican por qué la versión oral requiere un desarrollo farmacéutico específico y separado. Un péptido de este tamaño no atraviesa de forma espontánea la barrera gastrointestinal en cantidades útiles y es vulnerable a la proteólisis gástrica, de modo que la formulación oral y la subcutánea se han estudiado en ensayos distintos, con perfiles de exposición y escalas de dosis que no son intercambiables entre sí.

¿Qué mostró el ensayo de fase 1b/2a con amycretin subcutánea?

Los resultados de la versión subcutánea se publicaron en The Lancet en junio de 2025 y se presentaron en el congreso anual de la American Diabetes Association de ese mismo año. El diseño fue un ensayo aleatorizado y controlado de fase 1b/2a en 125 personas con sobrepeso u obesidad, que combinaba en un mismo protocolo una parte de dosis única ascendente, una parte de dosis múltiples ascendentes y una parte de respuesta a la dosis, con una duración de tratamiento de hasta 36 semanas.

En el grupo que alcanzó las dosis más altas evaluadas, de hasta 60 mg semanales, se observó una reducción del peso corporal de hasta el 24,3% a las 36 semanas, frente a un 1,1% en el grupo placebo. Los autores señalaron además que la reducción de peso se produjo tanto durante el periodo de escalada de dosis como durante el de mantenimiento, y que no se observaron signos de meseta ni de nadir al final del periodo estudiado.

Esa última observación es la que más atención ha recibido, y también la que conviene interpretar con más prudencia. Que no se haya alcanzado una meseta a las 36 semanas significa únicamente que la curva seguía descendiendo cuando terminó el ensayo. No permite extrapolar qué habría ocurrido a las 68 o a las 104 semanas, que son los horizontes habituales de los ensayos de fase 3 en obesidad.

Hay varias limitaciones estructurales que acotan lo que estos datos pueden sostener. Se trata de un ensayo de fase temprana con una muestra pequeña y repartida entre múltiples cohortes de dosis, de modo que cada brazo incluye un número reducido de participantes. El objetivo principal era la seguridad, la tolerabilidad y la farmacocinética, no la eficacia, y el cambio de peso se evaluó como medida exploratoria. No hubo comparador activo, por lo que el ensayo no dice nada directo sobre cómo se sitúa la amycretin frente a los tratamientos ya autorizados.

Un detalle metodológico merece mención por transparencia. En comunicaciones corporativas anteriores a la publicación revisada por pares se difundieron cifras correspondientes a dosis y cohortes distintas de las que finalmente aparecieron en el artículo, lo que ha generado confusión en la cobertura divulgativa. Para cualquier uso serio de estos datos, la referencia válida es la publicación en The Lancet, no los comunicados de prensa previos.

¿Qué resultados dio la versión oral en el ensayo de fase 1?

La versión oral se evaluó en un ensayo de primera administración en humanos de fase 1, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo, publicado también en The Lancet en junio de 2025 por Gasiorek y colaboradores. El estudio tuvo un diseño multiparte: una parte A de dosis únicas ascendentes y partes posteriores de dosis múltiples ascendentes, con un total de 144 participantes con sobrepeso u obesidad reclutados en una única unidad de investigación clínica en San Antonio (Texas, Estados Unidos) y una duración de tratamiento de hasta 12 semanas.

En las cohortes de dosis múltiples, el cambio medio del peso corporal a las 12 semanas fue del 10,4% con amycretin oral en dosis de hasta 50 mg y del 13,1% en el esquema de hasta dos veces 50 mg, frente a un 1,2% con placebo. La conclusión formal de los autores fue que, en personas con sobrepeso u obesidad, la amycretin resultó segura y tolerable, y que los resultados respaldaban seguir investigando sus propiedades sobre el peso corporal.

Según la revisión publicada en Metabolism en 2026 por Fu y colaboradores, la amycretin oral se asoció también a mejoras del perfil cardiometabólico, con reducciones de la presión arterial sistólica de entre 3 y 9 mmHg y mejoras dependientes de la dosis en el perfil lipídico, incluida una disminución del colesterol LDL de aproximadamente el 20%. Estos valores proceden de una revisión narrativa y no de un análisis prespecificado de resultados cardiovasculares.

La prudencia interpretativa es aquí aún más necesaria que en el ensayo subcutáneo. Doce semanas es un periodo corto para evaluar un tratamiento del peso corporal, la variable principal del ensayo era de seguridad y farmacocinética, y un 33% de los participantes abandonó el estudio, aunque el 59% de esas retiradas se debió a motivos no relacionados con efectos adversos, como la retirada del consentimiento o el consumo de drogas recreativas. Una tasa de abandono de esa magnitud introduce incertidumbre en cualquier estimación de la media de cambio de peso.

El interés estratégico de una versión oral es, en todo caso, considerable: elimina la necesidad de inyecciones y de cadena de frío, lo que tiene implicaciones de acceso y de capacidad de producción. En ese terreno la amycretin oral no estaría sola, ya que el orforglipron ha recorrido antes el camino de la vía oral con una química completamente distinta.

¿Qué efectos adversos se han documentado hasta ahora?

En los dos ensayos publicados, el perfil de seguridad descrito fue coherente con las clases de agonistas del receptor de GLP-1 y del receptor de amilina, sin señales inesperadas. Esto significa, en la práctica, un predominio claro de los efectos gastrointestinales y una relación dependiente de la dosis en su frecuencia.

En el ensayo de la versión oral, se notificaron 364 acontecimientos adversos emergentes del tratamiento en 89 de los 144 participantes (62%). Todos fueron de intensidad leve o moderada y su frecuencia aumentó de forma dependiente de la dosis. Los acontecimientos gastrointestinales fueron los más comunes, con 180 de los 364 eventos (49%), e incluyeron náuseas, vómitos y disminución del apetito.

En el ensayo subcutáneo de fase 1b/2a, la descripción fue similar: todos los acontecimientos adversos emergentes del tratamiento se produjeron de forma proporcional a la dosis, fueron de intensidad leve a moderada y en su mayoría gastrointestinales. No se identificaron problemas de seguridad inesperados y no se registraron fallecimientos.

La disminución del apetito merece una matización, porque en este contexto no es estrictamente un efecto adverso sino la expresión del mecanismo buscado. Su registro como acontecimiento adverso responde a convenciones de notificación en ensayos clínicos, no necesariamente a una experiencia negativa para el participante.

Lo relevante es lo que estos datos no pueden descartar. Con muestras de 125 y 144 personas y exposiciones de 12 a 36 semanas, un ensayo de fase temprana carece por completo de potencia para detectar acontecimientos poco frecuentes pero clínicamente importantes. Quedan sin caracterizar cuestiones como la pérdida de masa magra y su impacto funcional, el riesgo de pancreatitis, la patología de la vesícula biliar, los efectos sobre la salud ósea, las consecuencias del retraso del vaciamiento gástrico en procedimientos anestésicos y, de manera destacada, los resultados cardiovasculares a largo plazo. Responder a estas preguntas exige ensayos de fase 3 amplios y, después, farmacovigilancia poscomercialización. Esta información se presenta con fines educativos y no constituye asesoramiento médico: cualquier decisión terapéutica debe tomarse con un profesional sanitario.

¿En qué se diferencia de CagriSema y de orforglipron?

Antes de cualquier comparación hay que fijar una advertencia metodológica que invalida la mayoría de las tablas que circulan sobre este tema: no es legítimo comparar porcentajes de pérdida de peso entre ensayos distintos. Los estudios de la amycretin son de fase 1 y 1b/2a, con muestras pequeñas, duraciones de 12 a 36 semanas y poblaciones seleccionadas. Los de CagriSema y orforglipron son de fase 3, con miles de participantes y 68 a 72 semanas de seguimiento. Además, los ensayos modernos informan el cambio de peso mediante distintos estimandos, que dan cifras diferentes para el mismo estudio. Las cifras siguientes se ofrecen como contexto descriptivo, no como una clasificación.

CompuestoDiseño molecularDianasVíaFase de los datos citadosDato de peso publicado
Amycretin subcutáneaUna sola molécula (péptido)GLP-1 y amilinaSubcutánea semanalFase 1b/2a, 125 participantes, 36 semanasHasta 24,3% frente al 1,1% con placebo
Amycretin oralUna sola molécula (péptido)GLP-1 y amilinaOral diariaFase 1, 144 participantes, 12 semanas10,4% y 13,1% frente al 1,2% con placebo
CagriSemaDos moléculas coadministradasGLP-1 (semaglutida) y amilina (cagrilintida)Subcutánea semanalFase 3 (REDEFINE 1), 3417 participantes, 68 semanasEn torno al 20,4% en el análisis principal y 22,7% con el estimando de producto, frente al 2,3% con placebo
OrforglipronMolécula pequeña no peptídicaGLP-1 únicamenteOral diariaFase 3 (ATTAIN-1), 3127 participantes, 72 semanas12,4% con el estimando de eficacia y 11,2% con el de régimen de tratamiento (36 mg), frente al 0,9% y 2,1% con placebo

La diferencia conceptual frente a CagriSema es la que define a la amycretin. CagriSema combina dos principios activos distintos, la cagrilintida (análogo de amilina de acción prolongada) y la semaglutida (agonista del receptor de GLP-1), coadministrados en una misma inyección semanal. En el ensayo de fase 3 REDEFINE 1, con 3417 adultos sin diabetes aleatorizados, CagriSema superó tanto a la semaglutida en monoterapia como a la cagrilintida en monoterapia y al placebo. La amycretin persigue el mismo objetivo farmacológico con una única entidad química, lo que simplifica la farmacocinética a costa de perder la posibilidad de titular cada componente por separado.

La diferencia frente al orforglipron es de otra naturaleza. El orforglipron no es un péptido sino una molécula pequeña no peptídica de administración oral diaria que actúa únicamente sobre el receptor de GLP-1 y que, por su química, no exige las restricciones de ayuno y de ingesta de agua propias de las formulaciones orales de péptidos. Según la publicación de referencia de su primera autorización, el orforglipron recibió su primera aprobación en Estados Unidos en abril de 2026 para el control crónico del peso. La amycretin oral compite por tanto en el mismo nicho de conveniencia, pero con un mecanismo dual y en un estadio de desarrollo mucho más temprano.

En resumen, la amycretin aporta una hipótesis mecanística atractiva y datos iniciales consistentes, pero se encuentra varios años por detrás de ambos comparadores en términos de evidencia acumulada. Para situar estas moléculas en el panorama más amplio de la clase, puede consultar nuestra guía sobre las incretinas de nueva generación.

¿En qué punto del desarrollo clínico está la amycretin en 2026?

El momento decisivo del programa fue junio de 2025. Ese mes se publicaron en The Lancet los dos ensayos de fase temprana de las versiones oral y subcutánea, los datos se presentaron en el congreso de la American Diabetes Association y Novo Nordisk anunció que ambas formulaciones avanzarían a desarrollo de fase 3 para el control del peso en adultos con sobrepeso u obesidad, con inicio previsto del programa en el primer trimestre de 2026.

A lo largo de 2026, ese programa de fase 3 se ha ido desplegando en los registros públicos de ensayos clínicos bajo la denominación AMAZE. El ensayo AMAZE 1 (identificador NCT07339423) es un estudio de fase 3 patrocinado por Novo Nordisk que evalúa la amycretin subcutánea semanal frente a placebo, con una inscripción estimada de alrededor de 1150 participantes en unas 72 localizaciones. El programa incluye además estudios en poblaciones con diabetes tipo 2, con comparador activo, y ensayos específicos en Japón. Dado que estos registros se actualizan de forma continua, cualquier verificación del estado exacto de reclutamiento debe hacerse directamente en las bases de datos oficiales de ensayos clínicos.

En paralelo se ha consolidado el cambio de nomenclatura. La asignación de la denominación común internacional zenagamtide es el paso habitual cuando una molécula se aproxima a las fases tardías de desarrollo, y supone que las publicaciones, los registros y la documentación regulatoria irán sustituyendo progresivamente el nombre de desarrollo por el genérico definitivo.

Sobre los plazos realistas conviene ser explícito y evitar el optimismo. Los ensayos de fase 3 en obesidad suelen tener una duración de tratamiento de 68 a 72 semanas, a la que hay que sumar el reclutamiento, el análisis de datos, la preparación del expediente y los plazos de revisión regulatoria. Un programa iniciado en 2026 difícilmente se traduce en una decisión de las agencias antes de varios años, y no existe ninguna solicitud de autorización presentada para la amycretin.

De esto se deriva una consecuencia práctica importante. La amycretin no está disponible en farmacias ni mediante prescripción en ninguna jurisdicción, y su único uso legítimo actual es dentro de un ensayo clínico autorizado. Los viales etiquetados como amycretin que se ofrecen en circuitos de venta de productos para investigación no son el producto clínico, no han sido sometidos a control regulatorio y no ofrecen garantía alguna de identidad, pureza, esterilidad ni contenido. Su autoadministración no es evaluable desde el punto de vista de la seguridad.

¿Qué sigue sin saberse y qué precauciones aplican?

El estado de la evidencia sobre la amycretin se puede resumir con precisión: existen dos ensayos de fase temprana revisados por pares, uno de fase 1 para la versión oral y uno de fase 1b/2a para la subcutánea, además de datos preclínicos en roedores y varias revisiones narrativas. No hay resultados de fase 3 publicados, no hay datos de resultados cardiovasculares y no hay ensayos comparativos directos frente a semaglutida, tirzepatida, CagriSema u orforglipron.

Entre las preguntas abiertas más relevantes figuran la durabilidad del efecto más allá de las 36 semanas estudiadas, la magnitud de la recuperación de peso tras la interrupción del tratamiento, los cambios en la composición corporal y en particular la proporción de masa magra perdida, el comportamiento en poblaciones no representadas en los ensayos iniciales (personas mayores, insuficiencia renal o hepática, enfermedad cardiovascular establecida) y las interacciones farmacológicas derivadas del retraso del vaciamiento gástrico, que puede modificar la absorción de otros medicamentos administrados por vía oral.

También hay que considerar el contexto más amplio de la clase. Los agonistas del receptor de GLP-1 tienen un perfil de seguridad relativamente bien caracterizado tras años de uso clínico, pero el componente amilinérgico en combinación unimolecular es mucho más nuevo, y la experiencia acumulada con esta arquitectura molecular concreta es, por definición, escasa.

Desde el punto de vista regulatorio y legal, la situación es inequívoca: la amycretin es una sustancia en investigación no aprobada para uso humano fuera de ensayos clínicos. Su estatus legal y las normas sobre importación, posesión y comercialización de sustancias en investigación varían de forma significativa entre jurisdicciones, y lo que es admisible en un país puede no serlo en otro.

Aviso médico. Este artículo tiene una finalidad exclusivamente educativa e informativa y recoge datos publicados en la literatura científica. No contiene ni pretende contener recomendaciones de dosis, pautas de administración, protocolos de uso ni consejos terapéuticos de ningún tipo, y no sustituye el diagnóstico, el consejo ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Si está considerando opciones farmacológicas para el control del peso o padece obesidad, diabetes u otra enfermedad metabólica, consulte a su médico, que podrá valorar las alternativas autorizadas y con evidencia establecida para su situación concreta. No se recomienda en ningún caso la autoadministración de sustancias en investigación.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente la amycretin?
Es un péptido en investigación de Novo Nordisk, de 68 aminoácidos y unos 8 kDa, diseñado como el primer agonista unimolecular que activa a la vez el receptor de GLP-1 y el receptor de amilina. Se le ha asignado la denominación común internacional zenagamtide y figura en los registros con los códigos de desarrollo NNC0487-0111 y NN9487. Se investiga en dos formulaciones: subcutánea semanal y oral diaria.
¿Está aprobada la amycretin por la FDA o la EMA?
No. A fecha de octubre de 2026 la amycretin no está autorizada por ninguna agencia reguladora y no existe ninguna solicitud de autorización presentada. Su desarrollo se encuentra en fase 3, iniciada en 2026, y su único uso legítimo actual es dentro de ensayos clínicos autorizados. No se vende en farmacias ni puede obtenerse por prescripción médica.
¿Cuánto peso se perdió en los ensayos publicados?
En el ensayo de fase 1b/2a de la versión subcutánea, publicado en The Lancet en 2025 con 125 participantes, las dosis más altas evaluadas (hasta 60 mg semanales) se asociaron a una reducción del peso corporal de hasta el 24,3% a las 36 semanas, frente al 1,1% con placebo. En el ensayo de fase 1 de la versión oral, con 144 participantes, los cambios medios de peso a las 12 semanas fueron del 10,4% y del 13,1%, frente al 1,2% con placebo. Son datos de fase temprana en muestras pequeñas y sin comparador activo.
¿En qué se diferencia la amycretin de CagriSema?
En el número de moléculas. CagriSema es la coadministración de dos principios activos distintos, la cagrilintida (análogo de amilina) y la semaglutida (agonista del receptor de GLP-1), en una misma inyección semanal. La amycretin logra las dos actividades con una sola cadena peptídica. Esto simplifica la farmacocinética y la fabricación, pero impide ajustar de forma independiente el componente incretínico y el amilinérgico. CagriSema cuenta además con datos de fase 3, mientras la amycretin solo tiene publicados ensayos de fase temprana.
¿Es mejor la amycretin que el orforglipron para la vía oral?
No se puede afirmar, porque no existe ningún ensayo comparativo directo entre ambos y los datos disponibles pertenecen a fases de desarrollo muy distintas. El orforglipron es una molécula pequeña no peptídica que actúa solo sobre el receptor de GLP-1, cuenta con resultados de fase 3 en más de 3000 participantes a 72 semanas y recibió su primera aprobación en Estados Unidos en abril de 2026. La amycretin oral es un péptido con mecanismo dual, pero su evidencia publicada se limita a un ensayo de fase 1 de 12 semanas.
¿Qué efectos adversos se han notificado con la amycretin?
Predominantemente gastrointestinales y dependientes de la dosis, en línea con las clases de agonistas de GLP-1 y de amilina. En el ensayo de la versión oral se notificaron 364 acontecimientos adversos emergentes del tratamiento en 89 de 144 participantes (62%), todos de intensidad leve o moderada, de los cuales 180 (49%) fueron gastrointestinales, con náuseas, vómitos y disminución del apetito. En el ensayo subcutáneo el patrón fue similar y no se registraron fallecimientos ni señales de seguridad inesperadas. Estas muestras son demasiado pequeñas para detectar efectos poco frecuentes.
¿Puedo comprar amycretin como péptido de investigación?
Los viales comercializados con ese nombre en circuitos de productos para investigación no son el producto clínico evaluado en los ensayos de Novo Nordisk. No están sujetos a control regulatorio y no ofrecen garantías de identidad, pureza, esterilidad ni contenido real, por lo que su seguridad no es evaluable. La amycretin es una sustancia en investigación no aprobada para uso humano, y su estatus legal varía entre jurisdicciones. No se recomienda la autoadministración de sustancias en investigación en ninguna circunstancia.
¿Cuándo podría estar disponible la amycretin?
No hay una fecha previsible con fiabilidad. El programa de fase 3 se anunció en junio de 2025 y comenzó a desplegarse en 2026. Los ensayos de fase 3 en obesidad suelen implicar entre 68 y 72 semanas de tratamiento, a lo que se añaden el reclutamiento, el análisis, la elaboración del expediente y la revisión regulatoria. Un programa iniciado en 2026 difícilmente derivaría en una decisión regulatoria antes de varios años, y el resultado nunca está garantizado: numerosos candidatos no superan la fase 3.

Fuentes

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  2. Dahl K, et al. (2025). Amycretin, a novel, unimolecular GLP-1 and amylin receptor agonist administered subcutaneously: results from a phase 1b/2a randomised controlled study. The Lancet.
  3. Kuhre RE, et al. (2025). The effect of amycretin, a unimolecular glucagon-like peptide-1 and amylin receptor agonist, on body weight and metabolic dysfunction in mice and rats. eBioMedicine.
  4. Fu L, Ding R, Xu G, Hu J, Yang P. (2026). Amycretin in obesity: Mechanisms, clinical efficacy, and future perspectives. Metabolism: Clinical and Experimental.
  5. Wharton S, Aronne LJ, Stefanski A, et al. (ATTAIN-1 Trial Investigators) (2025). Orforglipron, an Oral Small-Molecule GLP-1 Receptor Agonist for Obesity Treatment. The New England Journal of Medicine.
  6. Garvey WT, Blüher M, et al. (REDEFINE 1 Study) (2025). Coadministered Cagrilintide and Semaglutide in Adults with Overweight or Obesity. The New England Journal of Medicine.
  7. Novo Nordisk A/S (2026). AMAZE 1: A Research Study Investigating How Well the Medicine NNC0487-0111 Helps People With Excess Body Weight Lose Weight (phase 3, NCT07339423). ClinicalTrials.gov.

Este contenido se proporciona únicamente con fines informativos y educativos. No constituye asesoramiento médico. Consulte a un profesional de la salud antes de tomar cualquier decisión. Leer nuestro aviso médico completo

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